Higiene del gato: pelo, uñas, dientes, oídos y arenero

Persona cepillando a un gato tumbado sobre una alfombra
Cuidados del gato · Guía 3 de 6

Higiene del gato: pelo, uñas, dientes, oídos y arenero

El gato se asea solo, pero necesita tu ayuda con el cepillado, las uñas, los dientes y, sobre todo, con un arenero limpio y bien ubicado.

Lo esencial

  • La mayoría de los gatos no suele necesitar baños; el cepillado suele ser más útil.
  • Lo ideal es cepillarle los dientes a diario con pasta para gatos.
  • Retira los desechos del arenero a diario; muchos gatos rechazan uno sucio.
  • Nunca uses antiparasitarios para perros en un gato: algunos son muy tóxicos para él.
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Los gatos dedican mucho tiempo a acicalarse, pero eso no significa que su higiene no necesite apoyo. Cepillarlo, revisar sus uñas, boca, oídos y ojos, y mantener su arenero en buen estado previene problemas y te permite detectar cambios a tiempo. La clave es acostumbrarlo con sesiones cortas, suaves y con premios, idealmente desde pequeño. Un gato que deja de asearse o que se acicala en exceso también te está dando información: ambos cambios merecen atención.

1. Cepillado del pelo del gato

  • Pelo corto: suele necesitar cepillados menos frecuentes, algo más seguidos en épocas de muda.
  • Pelo largo: suele necesitar cepillados frecuentes para evitar nudos, que pueden tirar de la piel y resultar dolorosos.
  • El cepillado retira pelo muerto y puede ayudar a reducir las bolas de pelo.
  • Usa un cepillo o peine adecuado a su pelaje y sesiones cortas. Si hay nudos muy apretados, conviene no cortarlos con tijeras, porque puedes herir la piel. Pide ayuda al veterinario o a un peluquero felino.
  • Aprovecha para revisar la piel en busca de heridas, costras, bultos, pulgas o garrapatas.
  • Los gatos mayores o con sobrepeso pueden tener dificultad para asearse ciertas zonas y necesitar más ayuda.

2. ¿Hay que bañar al gato?

  • La mayoría de los gatos no suele necesitar baños, porque se asean solos. Bañarlo puede estresarlo.
  • Puede ser necesario si se ensucia con algo que no puede quitarse, o si el veterinario lo indica por un problema de piel.
  • Si hay que bañarlo, conviene usar agua tibia, champú específico para gatos y sécalo bien en un lugar sin corrientes.
  • Si se ensucia con una sustancia que podría ser tóxica (pintura, aceite, productos químicos), evita que se lama y consulta al veterinario.

3. Uñas del gato

  • Aunque use rascadores, conviene revisar sus uñas con regularidad.
  • Usa un cortaúñas para gatos y corta solo la punta. En uñas claras se ve una parte rosada interior con vasos sanguíneos y nervios: evítala, porque si la cortas sangrará y le dolerá. En uñas oscuras, haz cortes pequeños.
  • Presiona suavemente la almohadilla para que salga la uña y trabaja con calma, una o dos uñas por sesión si se pone nervioso.
  • Si sangra, presiona con una gasa limpia y, si no se detiene, avisa al veterinario.
  • No olvides las uñas de los dedos internos de las patas delanteras, que no se desgastan al caminar y pueden clavarse en la piel.
  • La extracción quirúrgica de las uñas (desungulado) no es una solución al rascado: organizaciones como la AAFP se oponen a esta práctica.

4. Dientes del gato

  • La enfermedad dental es muy frecuente (hasta un 50 a 90 % de los gatos mayores de 4 años) y puede causar dolor; algunos gatos siguen comiendo, pero otros comen menos o mastican de lado.
  • Lo ideal es cepillarle los dientes a diario con un cepillo pequeño o dedal y pasta dental para gatos. No uses pasta para personas.
  • Empieza dejando que pruebe la pasta, luego toca sus encías con el dedo y avanza poco a poco hasta el cepillo.
  • Mal aliento, encías rojas o sangrantes, babeo, dificultad para masticar o ladear la cabeza al comer son motivo de consulta.
  • El sarro ya formado solo puede retirarse con una limpieza dental profesional.

5. Oídos y ojos del gato

  • Revisa los oídos con regularidad: deben verse limpios y sin mal olor.
  • Conviene limpiarlos solo si hay suciedad visible, con el producto que te recomiende tu veterinario. No introduzcas cotonetes en el canal auditivo.
  • Sacudir la cabeza, rascarse mucho las orejas, mal olor o secreción oscura son motivo de consulta.
  • Puedes retirar las legañas con una gasa humedecida en agua tibia, una distinta para cada ojo. El ojo rojo, cerrado o con secreción abundante requiere revisión.

6. El arenero del gato

  • Número: como pauta general, se recomienda un arenero por gato más uno, situados en lugares distintos.
  • Tamaño: que sea amplio, para que pueda girar con comodidad. Muchos gatos prefieren areneros descubiertos.
  • Ubicación: en un lugar tranquilo y accesible, lejos de la comida, el agua y de electrodomésticos ruidosos.
  • Arena: muchos gatos prefieren arena suave, parecida a la arena fina y sin perfume; mantén el mismo tipo una vez que la acepte.
  • Limpieza: retira heces y orina aglomerada al menos una vez al día y lava el arenero completo con regularidad, con agua y jabón suave; evita productos de olor fuerte.
  • Las personas embarazadas o con defensas bajas deberían evitar limpiar el arenero o hacerlo con guantes y lavarse bien las manos después, por el riesgo de toxoplasmosis. Retirar las heces a diario también reduce ese riesgo.

7. Parásitos externos del gato

  • Pulgas y garrapatas se previenen con un plan de desparasitación indicado por tu veterinario.
  • Nunca uses en un gato antiparasitarios formulados para perros: algunos contienen permetrina, que es muy tóxica para los gatos.
  • Tampoco conviene aplicar aceites esenciales sobre su piel o pelo sin indicación veterinaria.
  • Si un gato muestra temblores, babeo o convulsiones tras aplicar un producto, acude de urgencia al veterinario.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto se baña a un gato?

La mayoría de los gatos no suele necesitar baños, porque se asean solos. Solo conviene bañarlo si se ensucia con algo que no puede quitarse o si el veterinario lo indica.

¿Cada cuánto hay que limpiar el arenero?

Retira los desechos al menos una vez al día y lava el arenero completo con regularidad con agua y jabón suave. Muchos gatos evitan un arenero sucio.

¿Cuántos areneros necesito si tengo dos gatos?

La pauta general es un arenero por gato más uno: en ese caso, tres, ubicados en lugares distintos de la casa.

¿Puedo usar en mi gato el antipulgas de mi perro?

No. Algunos antiparasitarios para perros contienen permetrina, que es muy tóxica para los gatos. Usa solo productos para gatos indicados por tu veterinario.

¿Cómo corto las uñas a mi gato si no se deja?

Avanza poco a poco: toca sus patas con premios, corta solo una o dos uñas por sesión y solo la punta. Si sigue muy nervioso, pide ayuda a tu veterinario.

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Actualizado: noviembre de 2026 · Fuentes: AAFP and ISFM Guidelines for Diagnosing and Solving House-Soiling Behavior in Cats (2014); AAFP Position Statement: Declawing (2017); Cornell Feline Health Center (enfermedad dental felina); Battersea (bandejas sanitarias para gatos); WSU Veterinary Hospital (corte de uñas); VCA Animal Hospitals (marcaje y número de areneros). Foto: Jiaqian AirplaneFan (CC BY 3.0), vía Wikimedia Commons. Esta guía es informativa y no reemplaza la consulta veterinaria.