Pancreatitis en perros

Foto: لا روسا (CC BY-SA 4.0), vía Wikimedia Commons.

El páncreas es un órgano ubicado junto al estómago que produce enzimas para digerir los alimentos e insulina para regular el azúcar. La pancreatitis es su inflamación: las enzimas digestivas se activan antes de tiempo y empiezan a dañar el propio páncreas y los órganos vecinos. Puede ser leve o poner en riesgo la vida.

Causas y factores de riesgo

  • Comidas muy grasas: restos de asado, piel de pollo, embutidos, mantequilla, basura. Es frecuente después de fiestas y celebraciones.
  • Sobrepeso.
  • Razas predispuestas: schnauzer miniatura, yorkshire terrier, cocker spaniel, caniche, teckel y bichón.
  • Enfermedades hormonales: diabetes, Cushing, hipotiroidismo.
  • Algunos medicamentos.
  • En muchos casos no se encuentra una causa concreta.

Síntomas

  • Vómitos repetidos.
  • Dolor abdominal: se encorva o adopta la posición de «rezo», con las patas delanteras estiradas y el trasero levantado.
  • Falta de apetito.
  • Decaimiento.
  • Diarrea, a veces grasosa.
  • Fiebre o deshidratación.
  • En casos graves: colapso, dificultad para respirar, ictericia.

Si tu perro vomita varias veces y muestra dolor abdominal, sobre todo después de comer algo graso, llévalo al veterinario el mismo día. Ver también vómitos en perros.

Diagnóstico

  • Prueba en sangre de la lipasa pancreática específica canina (cPLI o Spec cPL), con test rápido en clínica o en laboratorio.
  • Ecografía abdominal, que muestra el páncreas inflamado.
  • Análisis de sangre completos para evaluar la gravedad.

Tratamiento

  • Sueros intravenosos para corregir la deshidratación.
  • Analgésicos: la pancreatitis es muy dolorosa.
  • Medicamentos contra los vómitos y las náuseas.
  • Alimentación temprana con una dieta baja en grasa, en cuanto deja de vomitar, o por sonda si no come.
  • En casos graves, hospitalización prolongada y cuidados intensivos.

Después de una pancreatitis

  • Dieta baja en grasa a largo plazo, sobre todo si se repite.
  • Nada de restos de comida, asados ni premios grasosos.
  • Control del peso.
  • Algunos perros desarrollan pancreatitis crónica, diabetes o insuficiencia pancreática exocrina (no digieren bien y adelgazan pese a comer mucho).

Esta información es general y no reemplaza la consulta con un médico veterinario.