Enfermedad dental en perros

Foto: Chaoticfluffy (CC BY-SA 3.0), vía Wikimedia Commons.

La enfermedad periodontal es la enfermedad más frecuente en perros adultos: la mayoría de los perros mayores de 3 años tiene algún grado. Empieza con la placa bacteriana, que se acumula en los dientes y se endurece formando sarro. Las bacterias inflaman las encías (gingivitis) y, con el tiempo, destruyen los tejidos y el hueso que sostienen el diente.

Perros con más riesgo

  • Razas pequeñas y toy: yorkshire terrier, caniche, chihuahua, bichón maltés, pomerania, teckel, shih tzu. Sus dientes están más apiñados.
  • Razas de cara chata.
  • Perros mayores.
  • Perros que comen solo alimento húmedo o restos de comida.

Síntomas

  • Mal aliento: no es normal, es el signo más común de infección.
  • Sarro amarillo o marrón en los dientes.
  • Encías rojas, inflamadas o que sangran.
  • Dientes flojos o caídos.
  • Le cuesta masticar, mastica de un solo lado o deja caer la comida.
  • Se frota la boca con la pata, babea.
  • Bulto o herida debajo del ojo, por un absceso de la raíz de un diente.

Los perros rara vez dejan de comer por dolor dental, así que no esperes a que lo muestre.

Consecuencias

Además de dolor y pérdida de dientes, la infección puede pasar a la sangre y se relaciona con problemas en el corazón, el hígado y los riñones. En perros pequeños, puede llegar a debilitar tanto el hueso de la mandíbula que se fracture.

Tratamiento

  • Limpieza dental profesional bajo anestesia general: el veterinario retira el sarro de los dientes y debajo de las encías con ultrasonido, pule los dientes, revisa cada pieza y, idealmente, hace radiografías dentales.
  • Extracción de los dientes muy dañados: los perros comen perfectamente sin ellos y quedan sin dolor.
  • Antibióticos o analgésicos según el caso.

Las limpiezas «sin anestesia» que se ofrecen en algunas peluquerías solo quitan el sarro visible, no limpian debajo de la encía, que es donde está la enfermedad, y pueden lastimar al perro.

Cómo cuidar sus dientes en casa

  • Cepillado: es lo más eficaz, idealmente todos los días o al menos tres veces por semana.
    • Usa un cepillo para perros o un dedal de silicona y pasta dental para perros (nunca pasta para personas: contiene flúor y a veces xilitol, tóxicos para ellos).
    • Empieza de a poco: primero deja que pruebe la pasta, luego frota los dientes con el dedo y después con el cepillo, unos segundos cada día, con premios.
    • Concéntrate en la cara externa de los dientes, sobre todo colmillos y muelas.
  • Snacks y juguetes dentales con aval veterinario, y alimentos secos diseñados para limpiar los dientes.
  • Evita los huesos duros, astas y piedras: pueden fracturar los dientes.
  • Revisión de la boca en cada control veterinario.

Esta información es general y no reemplaza la consulta con un médico veterinario.