Foto: Nikolai Bulykin (CC BY-SA 4.0), vía Wikimedia Commons.
El hipertiroidismo es la enfermedad hormonal más frecuente en gatos mayores, generalmente de más de 10 años. Se produce cuando la glándula tiroides, en el cuello, produce demasiada hormona tiroidea, casi siempre por un tumor benigno. Esto acelera todo el metabolismo.
Síntomas
- Pérdida de peso a pesar de comer mucho (es la señal más típica).
- Mucha hambre, a veces con vómitos.
- Toma más agua y orina más.
- Hiperactividad, inquietud, maullidos fuertes, sobre todo de noche.
- Pelaje descuidado.
- Corazón acelerado.
Diagnóstico
Se confirma con un análisis de sangre que mide la hormona tiroidea (T4). El veterinario revisará también los riñones, el corazón y la presión arterial, porque el hipertiroidismo puede causar hipertensión y enmascarar una enfermedad renal.
Tratamientos
- Medicamentos (como el metimazol), en comprimidos o gel para la oreja, de por vida.
- Yodo radiactivo: suele curar la enfermedad con una sola aplicación, pero solo está disponible en algunos centros especializados.
- Dieta baja en yodo: un alimento veterinario que reduce la producción de hormona; debe ser lo único que coma.
- Cirugía para extirpar la glándula afectada.
Si no se trata
Puede causar problemas cardíacos, hipertensión (con riesgo de ceguera repentina) y un deterioro progresivo. Con tratamiento, la mayoría de los gatos recupera peso y calidad de vida.
Detección temprana
Desde los 8 o 10 años, conviene hacer análisis de sangre anuales que incluyan la hormona tiroidea, y pesar al gato con regularidad.
Esta información es general y no reemplaza la consulta con un médico veterinario. Ante cualquier síntoma, consulta a tu veterinario.
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