Foto: H. Zell (CC BY-SA 3.0), vía Wikimedia Commons.
Cuidados de aves · Guía 4 de 5
Los loros son animales muy inteligentes y sociales: en la naturaleza pasan el día en bandada, buscando comida y comunicándose. En casa, su familia pasa a ser su bandada. Cuando les falta compañía o estímulo, aparecen problemas de conducta.
Compañía
Un loro necesita pasar tiempo con su familia cada día: conversar con él, dejarlo salir de la jaula y jugar. Si pasas muchas horas fuera de casa, una pareja de su misma especie puede ser una buena solución, aunque probablemente se apegue más a ella que a ti.
Enseñarle a subir a la mano
- Deja que se acostumbre a tu presencia hablándole cerca de la jaula durante algunos días.
- Ofrécele un premio desde la mano, a través de los barrotes y luego con la puerta abierta.
- Acerca tu dedo índice, en horizontal, justo por encima de sus patas, a la altura del pecho, mientras dices una palabra como «sube».
- Prémialo cada vez que suba. Sesiones cortas, de pocos minutos, varias veces al día.
Nunca lo persigas dentro de la jaula ni lo castigues: las aves aprenden con premios y confianza, no con miedo.
Evitar el aburrimiento
- Juguetes para destruir: madera blanda, cartón, papel, ramas.
- Búsqueda de comida: esconde premios en cajitas, papel arrugado o juguetes de forrajeo. En la naturaleza dedican horas a buscar comida.
- Rotación: cambia los juguetes cada semana.
- Tiempo fuera de la jaula en un ambiente seguro, con las ventanas cerradas y sin otras mascotas.
- Baños: la mayoría de las aves disfruta de un plato con agua o un rocío de agua tibia.
Horas de sueño
Las aves necesitan dormir entre 10 y 12 horas en oscuridad y silencio. La falta de sueño las vuelve irritables y puede desencadenar problemas hormonales. Cubrir parcialmente la jaula de noche ayuda.
Hablar e imitar
Muchos loros aprenden palabras repitiendo lo que escuchan, sobre todo si se asocia a una situación («hola» al llegar, «chao» al salir). El loro gris africano, la amazona frente azul y la cotorra de Kramer destacan como habladores, y algunos periquitos machos aprenden muchas palabras. No todos los ejemplares hablan, y eso no tiene que ver con su inteligencia.
Arrancamiento de plumas
Un ave que se arranca o se muerde las plumas puede estar enferma, estresada o aburrida. Es frecuente en loros grandes como la cacatúa blanca y el loro gris. Lo primero es un control veterinario para descartar causas médicas (parásitos, infecciones, carencias nutricionales). Luego, revisar su rutina: horas de sueño, compañía, juguetes y alimentación.
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