Foto: Ocdp (CC BY-SA 3.0), vía Wikimedia Commons.
Los problemas urinarios son una de las consultas más frecuentes en gatos. Se agrupan bajo el nombre de enfermedad del tracto urinario inferior felino (FLUTD) e incluyen la cistitis (inflamación de la vejiga), los cristales, los cálculos y los tapones en la uretra.
Síntomas
- Va al arenero muchas veces y orina poca cantidad.
- Hace fuerza, se queja o maúlla al orinar.
- Orina con sangre.
- Orina fuera del arenero.
- Se lame mucho la zona genital.
Urgencia: el gato macho que no puede orinar
En los gatos machos, la uretra es muy estrecha y puede taparse con cristales o mucosidad. Si tu gato va al arenero y no sale orina, es una urgencia veterinaria. Sin tratamiento, en uno o dos días pueden acumularse sustancias tóxicas y alterar el potasio de la sangre, con riesgo de muerte. No esperes al día siguiente.
Causas
- Cistitis idiopática: la más común; está muy relacionada con el estrés (cambios en la casa, conflictos con otros gatos, areneros sucios).
- Cristales y cálculos en la orina.
- Infecciones urinarias, más frecuentes en gatos mayores o con diabetes o enfermedad renal.
- Factores de riesgo: sobrepeso, poca actividad, dieta seca exclusiva y poca agua.
Tratamiento
Depende de la causa: analgésicos y antiinflamatorios, dietas veterinarias que disuelven ciertos cristales, antibióticos si hay infección y, en una obstrucción, colocación de una sonda bajo anestesia y hospitalización.
Prevención
- Más agua: comida húmeda, fuentes de agua y varios bebederos lejos de la comida.
- Areneros limpios: uno por gato, más uno extra, en lugares tranquilos.
- Reducir el estrés: rutinas estables, escondites, lugares altos y juego diario.
- Mantener un peso adecuado.
Esta información es general y no reemplaza la consulta con un médico veterinario. Ante cualquier síntoma, consulta a tu veterinario.
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