Foto: Mingbaidedandan (CC BY-SA 4.0), vía Wikimedia Commons.
La llamada «gripe felina» o complejo respiratorio felino es un conjunto de infecciones de las vías respiratorias altas causadas sobre todo por dos virus: el herpesvirus felino (rinotraqueítis) y el calicivirus felino. Es muy común en gatitos, refugios y lugares con muchos gatos. No se contagia a personas.
Síntomas
- Estornudos y secreción nasal.
- Ojos llorosos, legañas y conjuntivitis.
- Fiebre y decaimiento.
- Pérdida de apetito: al no oler la comida, muchos gatos dejan de comer.
- Úlceras en la lengua y la boca, con salivación (más típicas del calicivirus).
Contagio
Por contacto directo con secreciones de ojos, nariz y boca, por estornudos a corta distancia y por objetos compartidos. Muchos gatos que se recuperan del herpesvirus quedan como portadores: el virus se reactiva con el estrés y vuelven a tener síntomas leves.
Tratamiento y cuidados
- El veterinario puede indicar antibióticos para infecciones bacterianas secundarias, antivirales o colirios, según el caso.
- Limpia ojos y nariz con suero fisiológico.
- Ofrece comida húmeda tibia y aromática para estimular el apetito.
- Las nebulizaciones o el vapor del baño ayudan a despejar la nariz.
- Un gato, sobre todo un gatito, que deja de comer más de 24 a 48 horas necesita atención veterinaria.
Prevención
La vacuna triple felina no siempre evita el contagio, pero reduce mucho la gravedad de la enfermedad. También ayudan la buena ventilación, la higiene y evitar el estrés en gatos portadores.
Esta información es general y no reemplaza la consulta con un médico veterinario. Ante cualquier síntoma, consulta a tu veterinario.
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